Caba.- Se votó en Diputados el proyecto clave que pone fin a la aprobación tácita de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU). La iniciativa establece que el Congreso tendrá un plazo máximo de 90 días para tratarlos desde su publicación; si no lo hace, los decretos perderán automáticamente vigencia, reforzando el control legislativo frente al Ejecutivo. El texto modifica la Ley 26.122, sancionada en 2006, que regula el análisis de los DNU mediante la Comisión Bicameral Permanente. Hoy los decretos siguen vigentes mientras no sean rechazados por ambas cámaras, lo que permite que muchos se mantengan sin tratamiento durante años. Con este cambio, el Congreso busca recuperar protagonismo institucional y limitar el uso discrecional de una herramienta presidencial cada vez más cuestionada.



